Pide un carro, una moto o un triciclo.
Dices a dónde vas y eliges con qué quieres moverte. Los choferes que andan cerca ven tu pedido al instante, te ofrecen su precio, aceptas o contraofertas, y arrancan.
Ya estamos en la calle · hecho en Cuba
Pide un viaje o manda un paquete. El chofer que anda cerca ofrece su precio, tú aceptas o contraofertas, y el trato lo cierran ustedes dos ahí mismo en la app: nadie en el medio, ninguna tarifa impuesta.
100% del precio del viaje es del chofer. Voy no cobra comisión por viaje.
Voy solo te da un precio sugerido, de guía. El precio final lo acuerdan ustedes, siempre.
Gratis para iPhone y Android. En las tiendas búscala como «Voy Cuba».
¿Tu Android no tiene Google Play? Descárgala directo aquí →
Qué haces con Voy
Dices a dónde vas y eliges con qué quieres moverte. Los choferes que andan cerca ven tu pedido al instante, te ofrecen su precio, aceptas o contraofertas, y arrancan.
El mismo trato para tus envíos: misceláneas, líquidos, hasta lo frágil. Quien recibe confirma la entrega con un código de 4 dígitos que solo ustedes conocen, y el chofer puede dejarte foto de lo entregado.
Una sola cuenta para todo: la usas de pasajero y, cuando quieras, la conmutas a chofer. Sea un viaje o un envío, Voy pone al chofer y al pasajero en contacto directo, en el momento: no hay operador que asigne el viaje ni algoritmo lejano que ponga la tarifa. Lo más que hace la app es enseñarte un precio sugerido, orientativo, según el mercado, para arrancar la conversación. La palabra final es siempre de ustedes dos.
Pedir un viaje tiene que ser tan simple como parar un carro en la esquina, con la seguridad de tenerlo en el teléfono.
El chofer dice cuánto cobra por ese viaje. Tú aceptas, o propones tu número una vez. Todo al momento y dentro de la app: sin operador, sin llamadas, sin regateo por fuera.
Ligera a propósito: mueve lo mínimo de datos móviles para que funcione bien aunque la conexión esté floja.
En qué es distinto
Cómo funciona
Dices a dónde va, tú o tu paquete, y ves un precio sugerido, según el mercado, la distancia y el tipo de vehículo. Es un punto de partida, no una tarifa. Los choferes que andan cerca lo ven al instante, sin que nadie se lo pase por el medio.
Quien está manejando cerca te manda cuánto cobra, directo a tu teléfono. Ves quién es y su oferta al momento: sin llamadas y sin sorpresas.
Te cuadra: aceptas y arrancan. No te cuadra: propones tu número una vez. El precio lo pusieron entre los dos, y el dinero va directo del pasajero al chofer, en efectivo.
Si tú manejas
Voy no te cobra comisión por viajar. Lo que acuerdas con el pasajero es tuyo, completo. Para usar la app pagas una suscripción módica y ajustada al tipo de vehículo: una moto o un triciclo paga menos que un carro, porque no ganan igual.
Oferta de lanzamiento
Si te haces la cuenta en el mes del lanzamiento, arrancas gratis:
Los 200 primeros cupos se llenaron en dos semanas, así que abrimos 100 más con las mismas condiciones. Mientras queden plazas, son tuyas.
Si entras después de esos 300, pero dentro del mes del lanzamiento, igual te llevas tu mes.
Los cupos van por orden de creación de la cuenta: la que te hagas hoy ya ocupa su lugar. No hay que apuntarse a ninguna lista ni pedirle permiso a nadie, se cuenta hasta llenar los 100 nuevos.
Y esa suscripción, la pagas como te convenga:
Pagas tu suscripción con una tarjeta internacional, desde donde estés.
O la pagas aquí mismo, por transferencia o en efectivo. Lo que te sirva.
El dinero del viaje va directo entre ustedes, en efectivo, sin pasar por nadie. Voy solo vive de la suscripción, por eso te queda el 100% de lo que cobras.
Si el carro no sale
¿Y si se te rompe el carro? Pausas la suscripción y los días que pagaste te esperan.
El tiempo que pagaste se queda quieto, y mientras tanto no te entran viajes. La suscripción no se te gasta con el carro parado.
Reanudas desde la app y sigues justo donde lo dejaste, con los mismos días que tenías cuando paraste.
La pausa la pones y la quitas tú, desde la app. Si alguien te recarga mientras estás parado, los días se suman y la pausa se queda puesta: vuelves a la calle cuando tú digas, no cuando entre un pago. Puedes usarla una vez al mes y se cuenta desde que la activas, aunque vuelvas enseguida. Si te hace falta otra antes, nos escribes y te la damos.
Si tienes carros y clientes
Una agencia, un hotel, una pizzería con reparto o alguien con tres carros y un teléfono que no para de sonar. Tu cliente te llama como siempre, tú despachas desde la web, le pones el precio y se lo pasas a uno de tus choferes. Él acepta o rechaza en su app, y tú ves el viaje en vivo hasta que termina.
Cuéntanos cuántos carros mueves y qué necesitas, y te decimos con franqueza si Voy te sirve. Si no te sirve, también te lo decimos.
Mantente al tanto
Voy ya está en la calle, y lo que venga después lo contamos por correo: lo nuevo que traiga la app, cómo va la oferta de lanzamiento y los avisos que de verdad te sirvan. Un mensaje cuando haya algo que decir, sin spam. Dinos si te interesa como pasajero o como chofer y te escribimos lo tuyo.
Gracias por sumarte a Voy. Cuando haya algo que contar, tu correo es de los primeros. Y si todavía no la tienes, descárgala y haz tu cuenta: ya estamos en la calle.
Descargar la app